COMENTARIOS EN CALIBRE OCHO



DIANA SAYIRA ARÉVALO AVILA COD: 083000032007










1. (final pagina 1) Pasaron 10 minutos de persecución, tiempo suficiente para que su captor comenzara a disparar una y otra vez; hasta que una bala pinchara su rueda delantera izquierda generando el volcamiento del mismo a tal punto que explotara y su conductor muriera incinerado tras la huida.






2. (final hasta la página 4) Cuando la orquesta se detuvo, el hombre apuró el cóctel de un trago y abandonó el local de inmediato. “A pesar de todo, tu padre era un buen hombre, Samuel.” dijo antes de marcharse. Mientras aquel tipo subía las escaleras hacia la calle, Samuel (como parecía llamarse) recordó el título de la canción: Lady sings the blues, de Billie Holliday.






Con los ojos cerrados disfrutando hasta la última gota de licor recordó, (que aquella mujer era oriunda de su pueblo natal Filadelfia, que había sido violada antes de los diez años de edad siendo internada en un reformatorio, luego de dos años escapo, ayudo a su madre con trabajos domésticos y finalmente inició en la prostitución) todo esto paso por su mente en cuestión de segundos, como si hubiere vivido en esa época ; vivió todo aquello en un instante y finalmente se preguntó ¿Por qué aquel hombre le había mencionado a su padre? Y si ¿este tuviera algo que ver con su pasado? además si ¿su real nombre era Samuel? ó era un seudónimo utilizado en sus tiempos de vandalismo.


En aquel momento le invade un llanto incontrolable que no le permitía pronunciar tan siquiera una sílaba y de igual modo por su mente se pasaban imágenes de su infancia, un niño entrando de manos de un extraño a una prisión, el mismo niño visitando un cementerio viejo cerca a un castillo, la foto de una mujer peli roja, blanca y de carnosos labios como la cantante del bar, y muchos lapsos de violencia y dolor. Cuando por fin seso su llanto recordó el nombre de su padre, de igual forma recordó la imagen de su madre y era similar a la mujer que estaba frente a sus ojos. Así, que no aguantó mas y cuando acabó la pieza musical, tomó a aquella mujer de la mano sentándola ferozmente a su lado; llamó al cantinero y le solicitó un trago para ella preguntándole así si conocía a su madre, a su padre, mostrándole una antigua foto de su madre que cargaba en la billetera. La mujer quedo tan asombrada que de un solo sorbo vació el fondo de la copa. Luego de tener su garganta libre preguntó, ¿Qué haces tú con esa foto? ¿Cómo conoces a esa mujer? ¿Qué te ha traído ha este lugar?, el momento era tan confuso que no sabían quien debía responder primero los interrogantes. Luego de unos segundos al tiempo dijeron la mujer de la foto es mi madre. Y así ella ayudó a Samuel a ubicarse en aquel momento.